LORENA


Laberinto o redada en nueva andanza,
me guía directo y sin remedio
hacia los confines de tu pelo.

La oleada relevante es nítida azalea,
cuando la brisa del azar
me conduce hasta tu imagen.

Lúcido oro resplandece, entre niebla aparece,
por comprar esa mirada tuya,
capaz sería de pagar con utopía.

Libre ocaso, ríe en ningún acto...
al ser cubierto por nebulosos colores.
Mis ojos, te buscan y no aciertan.

Legítimo oasis restauro, entre nobles amazonas,
si el infinito me deja,
si sellaras con tus besos mi boca.

Locura orientando razón, endeble ni aguerrido,
por ti me torno inverosímil figura,
hallo tu nombre entre mis letras.

CAMBIO DE CICLO


Desprende, inicia nuevo éxodo;
Oh apacible minucia...
hacia horizonte ajeno.

Emprende, surca el aire;
Oh silueta fresca...
Con alarde de auge.

Comprende, alcanza la gloria;
Oh unión sublime...
Para reposar en aura.