Laberinto o redada
en nueva andanza,
me guía directo y sin remedio
hacia los confines de tu pelo.
me guía directo y sin remedio
hacia los confines de tu pelo.
La oleada relevante es nítida azalea,
cuando la brisa del
azar
me conduce hasta tu
imagen.
Lúcido oro resplandece, entre niebla aparece,
por comprar esa
mirada tuya,
capaz sería de pagar
con utopía.
Libre ocaso, ríe en ningún acto...
al ser cubierto por nebulosos
colores.
Mis ojos, te buscan
y no aciertan.
Legítimo oasis restauro, entre nobles amazonas,
si el infinito me
deja,
si sellaras con tus
besos mi boca.
Locura orientando razón, endeble ni aguerrido,
por ti me torno
inverosímil figura,
hallo tu nombre
entre mis letras.