LORENA


Laberinto o redada en nueva andanza,
me guía directo y sin remedio
hacia los confines de tu pelo.

La oleada relevante es nítida azalea,
cuando la brisa del azar
me conduce hasta tu imagen.

Lúcido oro resplandece, entre niebla aparece,
por comprar esa mirada tuya,
capaz sería de pagar con utopía.

Libre ocaso, ríe en ningún acto...
al ser cubierto por nebulosos colores.
Mis ojos, te buscan y no aciertan.

Legítimo oasis restauro, entre nobles amazonas,
si el infinito me deja,
si sellaras con tus besos mi boca.

Locura orientando razón, endeble ni aguerrido,
por ti me torno inverosímil figura,
hallo tu nombre entre mis letras.

CAMBIO DE CICLO


Desprende, inicia nuevo éxodo;
Oh apacible minucia...
hacia horizonte ajeno.

Emprende, surca el aire;
Oh silueta fresca...
Con alarde de auge.

Comprende, alcanza la gloria;
Oh unión sublime...
Para reposar en aura.

NÁUFRAGO




Divago extraviado y sin rumbo fijo,
titubeo sobre oscuras olas
a bordo de un arduo navío.

¿Merecerá la pena tan sólo el intento?
O cual Orfeo en pos de la luz…
quizá me tueste en este infierno.

Siento un instante la sutileza del terreno,
y no consigo hallar el Norte,
mas no deseo alcanzar otro puerto.

Por más que oteo hacia el horizonte,
parece que éste actúa en mi contra,
el mar se va haciendo gigante.

A veces sopla y otras ni rastro…
mi ánimo es viento de poniente,
y ahora mis sueños son sombríos.

Mi corazón es naufrago a la deriva,
enredado en azabaches confines
a total merced de la tormenta.

En entredicho queda mi cordura,
si diviso indicios de luz
antes de arribar a la llanura.
                                                                                           
Insisto, todo negro veo;
pues aunque no haya motivo aparente…
sigo perdido en el color de tu pelo.

PALACIOS DE PLATA

Sueño con océanos escarlata,
en saldar todo recuerdo.

Sueño en guiones ilógicos,
con la afinidad de nuestra audacia.

Sueño con corceles alados,
en no andarme por las ramas.

Sueño en consolar tu tacto,
con el colofón de la añoranza.

Sueño con dioses remotos,
en doblegar la duda.

Sueño que vegeto entre nada,
con descubrir sentimiento ajeno.

Sueño en fatuos pasados,
con el atardecer de tu mirada.

Sueño con una noche serena,
en ser vigía de tus labios.

Sueño en interceptar tu cuerpo.
Sueño con palacios de plata.